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Ser o estar dorado?

10 Antworten   
Kommentar
Die Vorhänge sind goldfarben.

Las cortinas son/estan (?) doradas.

(Hat jemand im Allgemeinen einen Tipp für eine gute online Lernseite für den Gebrauch von 'ser' und'estar'?)
VerfasserUte Schnute (757421) 19 Aug 17, 15:18
Kommentar
Las cortinas son doradas.
Las cortinas son (de) color dorado.

Aber

Las cortinas están echadas.
Las cortinas están corridas.
#1Verfasservlad (419882) 19 Aug 17, 17:52
Kommentar
#2Verfasservlad (419882) 19 Aug 17, 17:57
Kommentar
Es gibt zu dem Thema auch schon einiges an Anfragen ... falls Du die nachlesen willst (Suche in allen Foren) ...
#3Verfasserno me bré (700807) 19 Aug 17, 18:16
Kommentar
Zu #1:
Las cortinas son doradas.
Las cortinas son (de) color dorado.

Meiner Meinung nach bedeutet nur die zweite Version unmißverständlich,
daß die Vorhänge goldfarben sind.
Die erste Version könnte bedeuten, daß die Vorhänge vergoldet sind.
#4Verfasserriemann (1040979) 19 Aug 17, 19:16
Kommentar
besten Dank :)
#5VerfasserUte Schnute (757421) 19 Aug 17, 19:26
Kommentar
>Zu #1:
>Las cortinas son doradas.
>Las cortinas son (de) color dorado.

>Meiner Meinung nach bedeutet nur die zweite Version unmißverständlich,
>daß die Vorhänge goldfarben sind.
>Die erste Version könnte bedeuten, daß die Vorhänge vergoldet sind. 

Etwa in einem Science-Fiction-Film? :Ð
#6Verfasservlad (419882) 19 Aug 17, 20:04
Kommentar
"Las cortinas son (de) color dorado."

"color dorado" no existe," las cortinas son doradas tampoco"; se puede decir :

las cortinas tienen (son de) un tono dorado
#7VerfasserClamin (969449) 20 Aug 17, 10:01
Kommentar
"cortinas doradas"

(1)
Diccionario de la lengua española (DLE), Real Academia Española (RAE), 2014
dorado, da
Del part. de dorar.
1. adj. Dicho de un color: Semejante al del oro. U. t. c. s. m.
2. adj. De color dorado.

Un ejemplo de Cuadernos del idioma, Volumen 3, Número 11. Editorial Codex S.A., 1968, página 100:
 
     " Por vez primera me dí cuenta que aquel parque era triste. Demasiado grande, demasiado vacío, con avenidas de asfalto deshabitadas, con ríos dramáticos de agua rojiza y violeta.20"

      Como he dicho antes, suele Sender evitar el color rojo y cuando lo usa es para expresar situaciones que le desagradan: guerras, violencias, o descripciones de situaciones relativas a personajes de las altas jerarquías eclesiásticas o incluso de aristócratas, en estos casos combinado con el dorado.

      "Caminábamos y los ladridos se oían más cerca. Por fin llegamos a un lugar que debía ser antiguamente un salón de fiestas. Las paredes tenían medias columnas doradas. Las cortinas eran doradas y rojas. Aunque era de día había luces encendidas por todas partes.21"

Nota bene: Ramón José Sender Garcés (Chalamera, Huesca, 3 de febrero de 1901 - San Diego, Estados Unidos, 16 de enero de 1982), conocido como Ramón J. Sender, fue un escritor español.

Tokio ya no nos quiere, Ray Loriga. Madrid: Alfaguara, 2014:
Estoy en Tokio, en la colina de los hoteles del amor. Ella camina tres o cuatro pasos por delante de mí. Lleva un vestido negro sin mangas y un abrigo corto. Lleva zapatos negros de tacón. En la colina de los hoteles del amor hay treinta o cuarenta pequeños establecimientos que alquilan sus habitaciones por horas. Al entrar, junto a la puerta, tienen un panel con fotografías iluminadas de cada una de las habitaciones disponibles. Junto a cada fotografía hay una llave. Al extraer la llave de su ranura la fotografía se apaga. Todas las habitaciones son diferentes. Entramos en la nuestra y cierro la puerta. Ella saca una cerveza del minibar. La moqueta es dorada con un dragón bordado en el centro. Hay espejos en el techo y a ambos lados de la cama. Ella está ahora junto a la ventana. Las cortinas son doradas, los sillones son azules, de terciopelo. La televisión está apagada. La radio está encendida. Suena una canción americana al estilo de las grandes orquestas de los cincuenta, cantada en japonés, por supuesto. Huele a perfume. No es el perfume barato de un cine ni el perfume empalagoso de una casa de putas. No es ese olor a perfume que esconde algo peor, sólo un ligero, agradable olor a perfume. No es su perfume en cualquier caso, este olor no se parece nada al suyo, es el perfume de alguien que ocupó, antes que nosotros, la misma habitación.

(2)
Diccionario panhispánico de dudas (DPD), Real Academia Española (RAE), 2005:
color
3.(de) color (de). La fórmula completa ha quedado fosilizada en la expresión de color de rosa, que, además de su sentido recto, tiene el figurado de ‘halagüeño o feliz’: «No siempre sus diálogos eran de color de rosa» (Gironella Hombres [Esp. 1986]). Fuera de esta expresión, se emplea muy raramente de color de, fórmula que exige siempre que el sustantivo que sigue no sea de los que designan únicamente un color, sino de aquellos que designan primariamente una flor, un fruto, una sustancia o un objeto que tienen ese color característico: «El cabello corto le sentaba bien, [...] pero ya no era de color de miel, sino de aluminio» (GaMárquez Amor [Col. 1985]). Pero lo más habitual es emplear la construcción de color + nombre de color: «Alcancé a distinguir dos objetos extraños de color café» (Ibargüengoitia Crímenes [Méx. 1979]); o, simplemente, color + nombre de color: «Miré a través de la ventana el cielo color rojo sangre» (Díaz Piel [Cuba 1996]).

50 ejemplos de 'color dorado' (entre ellos, 14 ejemplos de 'de color dorado') en el Corpus de Referencia del Español Actual y 171 ejemplos (entre ellos 23 ejemplos de 'de color dorado') en el Corpus Diacrónico del Español.

Este tipo de cortinas son color dorado por medio color oro, están separados como para que entre la luz solar a la sala, tiene flecos con borde marrón en la parte superior.

Llegamos a la plaza, un gran restaurante. Antes era un almacén; por lo que el restaurante es bastante grande. Entramos y la estancia está decorada con paredes de un verde claro y en las ventanas las cortinas son de color dorado. Y hay mesas redondas y con manteles rojos por todas partes. El contraste de colores hace que le lugar sea bonito. Nos sentamos en una de las mesas cercanas a la entrada, cogemos la carta y seguimos con la conversación.


En resumen:

El "color dorado" sí existe y "las cortinas son doradas" también.
#8Verfasservlad (419882) 20 Aug 17, 12:36
Kommentar
Has oido alguna vez decir : Tengo un coche de color dorado? Yo No.

Has oido alguna vez decir : Quiero comprar cortinas doradas. Yo No

Quizás que me estoy olvidando de mi lengua natal.
#9VerfasserClamin (969449) 21 Aug 17, 21:54
Kommentar
Lo único que me impide decir que quiero comprar uno de esos coches dorados es la falta de dinero.

Clamin, yo también sigo conociendo nuevas palabras... también en mi idioma natal, pero no por ser un ignorante, sino que antes no pertenecieron a mi idiolecto.

>Has oido alguna vez decir : Tengo un coche de color dorado? Yo No.
>Has oido alguna vez decir : Quiero comprar cortinas doradas. Yo No.

Yo tampoco, puesto que entre mis amigos y conocidos no hay gente tan rica como para poder pronunciar tales frases... No obstante, he leído varias veces semejantes frases.
#10Verfasservlad (419882) 21 Aug 17, 22:46
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